Macadamia

Las nueces de macadamia son pequeñas y redondeadas, con un cierto parecido a la avellana. Por dentro son blancas, de textura cremosa y de sabor ligeramente dulce. Junto con la almendra, la avellana, el marañón y el pistacho, está clasificada dentro de los cinco frutos secos más finos del mundo. Su origen es australiano pero su cultivo actualmente se ha extendido por otros lugares como Hawai, California, Florida, Guatemala, Sudáfrica o Kenia. Las nueces de macadamia pueden consumirse tanto crudas como tostadas o saladas. Son ideales como aperitivo si se combinan con pasta de queso o paté. Se pueden utilizar como guarnición, para espesar salsas o, tostadas y trituradas, para preparar un tipo de mantequilla. También las podemos incorporar al curry, las ensaladas, las verduras, el arroz, las galletas, los pasteles y los helados. Son ideales para nutrir nuestro sistema nervioso y mejorar la concentración gracias a su buen aporte de omega-3. Proporcionan flavonoides polifenólicos de acción antioxidante, además, son ricas en grasas cardiosaludables, por lo pueden ayudarnos a que disminuya nuestros los niveles de triglicéridos y colesterol en sangre.