Descripción
Kimchi coreano: vegetales fermentados de Corea
El kimchi lleva siglos en la mesa coreana. Se elabora con col china (repollo chino) picada y sazonada con ajo, jengibre, salsa de pescado, chile rojo en polvo y otros ingredientes. La mezcla fermenta durante días y, aunque el proceso parece sencillo, ese tiempo le da al kimchi su sabor ácido y picante característico. No hay un sabor exactamente igual en ninguna otra cocina.
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¿Para qué se usa el kimchi coreano?
El kimchi coreano entra bien en muchas preparaciones:
- Acompañamiento: va con arroz blanco, fideos, carnes asadas o sopas coreanas. Es, de hecho, la guarnición más popular de Corea.
- Relleno: úsalo en empanadas, dumplings o en un sándwich.
- Base para guisos y sopas: agrega acidez y cuerpo al caldo. Es la base del kimchi-jjigae, una sopa tradicional coreana.
- Snack: solo, frío de la nevera, funciona bien como refrigerio picante.
- En ensaladas: también puedes mezclarlo con vegetales frescos para un contraste ácido y picante.
Propiedades del kimchi coreano
El kimchi es rico en vitaminas y probióticos. La fermentación genera bacterias lácticas beneficiosas para la salud gastrointestinal. Además, aporta fibra, vitamina C y vitamina K, y es bajo en calorías. Sus propiedades son similares a las de otros alimentos fermentados como el chucrut o el yogur, aunque con un perfil de sabor completamente distinto.
Cómo conservar el kimchi
Guárdalo en la nevera después de abrirlo. El frío frena la fermentación y mantiene el sabor estable por semanas. Con el tiempo, el kimchi se vuelve más ácido; en ese estado se llama kimchi maduro y es mejor usarlo para cocinar que para comer crudo.
Consejo de uso: si es la primera vez que pruebas kimchi coreano, empiézalo solo para entender su sabor. El picante llega al final, no al principio, ya que los chiles liberan su calor con la masticación. Después pruébalo con arroz blanco.






