Descripción
Masa Filo: el hojaldre ultra fino para cocina creativa
La masa filo es un tipo de pasta ultra delgada, casi translúcida, con la que se elaboran preparaciones dulces y saladas de distintas tradiciones culinarias. Por su textura crujiente y ligera, es la base de recetas como el baklava, el börek turco o la spanakopita griega, aunque también funciona muy bien en cocina de fusión y repostería creativa.
Cada presentación trae aproximadamente 25 hojas de 30 cm × 35,56 cm (12″ × 17″), suficiente para 8 porciones. La masa está elaborada con harina de trigo orgánica, agua filtrada, almidón de trigo orgánico, almidón de tapioca orgánico, aceite de soya orgánico prensado en expulsor, sal, extracto de malta orgánico, lecitina de soya orgánica y fosfato tricálcico.
¿Para qué sirve la masa filo?
- Repostería mediterránea: baklava, börek, pasteles de nuez y miel
- Preparaciones saladas: spanakopita, pasteles de carne, empanadas hojaldradas
- Aperitivos y entradas: rollitos crujientes, canastillas para rellenos fríos o calientes
- Cocina de fusión: triangulitos de queso y hierbas, wraps crujientes
Además, por ser un producto congelado, la masa filo está disponible exclusivamente para compra en tienda o entrega a domicilio en Medellín.
Cómo trabajar con masa filo congelada
La masa filo requiere una descongelación lenta: déjala toda la noche en el refrigerador, al menos 8 horas. No la descongeles a temperatura ambiente porque el exceso de humedad pega las capas y las hojas se quiebran al intentar separarlas.
Una vez descongelada, sácala del refrigerador y trabaja con rapidez. Cubre las hojas que no estés usando con un paño húmedo para que no se sequen ni se rompan. Antes de hornear, pasa una brocha con aceite o mantequilla líquida sobre cada capa.
Los rellenos deben estar bien secos y fríos, ya que la humedad impide que la masa quede crujiente por dentro. Hornea a 190 °C en horno precalentado. Nunca recalientes en microondas, ya que la masa se ablanda: usa hornito eléctrico para mejores resultados.
Consejo de uso: Si sobra masa, vuélvela a enrollar con papel mantequilla entre cada hoja, envuélvela en plástico y guárdala en el refrigerador por hasta 3 días. No la vuelvas a congelar una vez descongelada.




